domingo, 16 de septiembre de 2012

Extermnio psicológico


Los diarios El PUNT (de vocación comarcal y con sede en Gerona) y AVUI (más derechista y ubicado en Barcelona) fueron diarios catalanes entregados a la causa nacionalista, a fer país. A pesar de la lluvia de millones que recibieron de la Generalitat (EL PUNT fue el diario más subvencionado por el tripartito), hubieron de fusionarse en una sola cabecera, ELPUNTAVUI, para sobrevivir en el difícil mercado de la prensa de papel en catalán. Más ahora con la aparición de ara, un nuevo diario que pesca en el mismos caladero de lectores, y que también contó, no iba a ser menos, con su milloncito de euros como primer empujón.
14/12/2011

Pero ni la unificación, ni los continuos cambios de dueño, ni la constante inyección de dinero público a la que, por cierto, no tienen derecho los medios editados en castellano, ha conseguido enderezar el rumbo de ELPUNTAVUI que, sólo en 2011, perdió siete millones de euros. Aún así, el ex-senador de CIU y actual propietario Joaquim Vidal, está dispuesto a reflotar el diario en un “acto de país”, con una nueva inversión de siete millones. Y sería deseable que lo consiguiera por los puestos de trabajo que de ello dependen. Sólo por eso. Exclusivamente por eso.

Después de la histórica marcha independentista del pasado día once, la reacción del presidente del Gobierno ha sido la misma que emplea para solucionar cuantos problemas le surgen al paso: esperar a que amaine. La inacción. No hacer nada. Y así lo han reflejado los medios de comunicación. Incluso nuestros amigos de ELPUNTAVUI que, entre desconcertados y desesperados, titulaban a cinco columnas “El hombre de los silencios”.

El nacionalismo precisa del conflicto permanente para su supervivencia. Sin agravio no hay víctimas, sin víctimas no hay victimismo, y sin victimismo no hay nacionalismo. Es por eso que, como ocurre con la Historia, la cosa del dinero, o la lengua catalana, es necesario inventar perjuicios para irritar al personal y que le monten la manifa a Madrit y no a la Generalitat, libre de toda culpa. La estrategia es perversa en tanto busca generar frustración y prender la mecha del rencor en una población que padece la más salvaje crisis económica desde la Guerra Civil. Luego, todo ese sentimiento de maltrato colectivo es rentabilizado por el nacionalismo en forma de votos. Sin mancharse las manos. Moralmente repugnante aunque estratégicamente impecable.

En los medios más radicalmente nacionalistas es habitual encontrar expresiones de una tremenda carga trágica y emocional (genocidi cultural, expoli econòmic, Espanya ens roba)
que, a fuer de repetidas, han acabado por normalizarse y hoy son aceptadas por amplios sectores de la sociedad como descripciones objetivas de la realidad. Llegados a este punto volvamos a la portada de ELPUNTAVUI (16 de septiembre), “El hombre de los silencios”, en relación al irritante mutismo del gallego que, a interpretación del diario, no busca otra cosa que “erosionar el espíritu de l'Onze de Setembre”.

Se compara la estrategia de Rajoy con el método Grönholm, “una obra de ficción que explora las bajas pasiones de un grupo de candidatos a un puesto de trabajo, capaces de exterminar psicológicamente al contrario a cambio de conseguir la plaza”. Y es que, que el Presidente no hable no quiere decir que se mantenga impasible”:

16/09/2012
“(…)el Estado tiene mecanismos menos sutiles que los de seguir estrangulando el autogobierno cortándole el grifo del dinero o retirándole competencias a través de un goteo constante de leyes cada vez más centralistas, podría asestarle un golpe mortal y definitivo: la decapitación del autogobierno. (…) Esto será una batalla larga, pero inmediatamente el Estado puede atacar a Cataluña por donde piensan que más le duele: el bolsillo”.

“Miembros del gobierno español y del PP ya hace días que querrían ver sangre, que desearían un escarmiento público de los jefes visibles de la revuelta”, pero aún no parece ser el momento, según las fuentes del diario.
En cualquier caso, “Rajoy sabe que cuando le ha convenido le ha resultado sencillo movilizar las tropas civiles para azuzar la catalanofóbia”.

Muchos medios catalanes, públicos y concertados, permanecen alerta ante nuevos posibles agravios del resto de España; cuando no los encuentran, que es casi siempre, los imaginan.
A continuación, la opinión del director adjunto del diario Sport (no sorprenda a nadie, la prensa deportiva también forma parte de aparato), Lluís Mascaró (16 de septiembre de 2012) después de la victoria del Barcelona ante el Getafe (1-4):

“Teixeira Vitienes –el colegiado- inició la campaña antibarcelonista. En el Barça temen una campaña de los árbitros en su contra tras la declaración independentista de Catalunya. Una campaña ruin que demostraría la intolerancia de las instituciones deportivas españolas. (…) Le crecen los enemigos al Barça. ¿Por ser un club catalán?”

Portada a doble página. 12/09/2012
El Periódico de Catalunya (casi 200.000€ de subvención en 2011 sólo para su versión digital), dedicó portada y contraportada a la Marxa per la Independència, monopolizando la atención del diario de Zeta, que incluyó especiales, encuestas, suplementos con las mejores imágenes, reportajes, editoriales y casi la totalidad de la “Opinión”. Incluso una curiosa recreación fotográfica en 3D con su correspondiente sonido ambiente en la que parece que uno siga en la mani. Mola.


El director Enric Hernàndez titula “Periodismo cortesano” -¡óle ahí!- su columna de opinión del domingo 16 de septiembre. Apropiadísimo.
En ella abunda en el tradicional despilfarro mesetario: aeropuertos, autovías y metros, todo de facturas “estratosféricas” . “Al final, alguien acabará pagando las fiestas del Palco del Bernabéu. Y no serán los invitados”. Vaya por Dios.

Y para concluir, añade:

“En esa nueva Corte madrileña es preciso contabilizar a muchos periodistas que pululan en torno al poder en busca (…) de prebendas o limosnas. Y califica a algunos de ellos de “lacayos” que “dirigen cabeceras que celebran con gran fanfarria la cuarentena de una princesa mientras tratan de peleles al millón de súbditos catalanes que se manifiestan para dejar de serlo”. Es por todo eso que a partir de ahora, advierte, “esta tribuna pasa al contraataque.

En fin, como dirían los amigos de ELPUNTAVUI con su simpático lenguaje: todo esto no son más que muestras periodísticas de exterminio psicológico. Porque mira que son pesaos, tú. 

1 comentario:

  1. El nacionalismo español también es nacionalismo.

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